Los miembros del Parlamento británico no pagarán de su bolsillo el nuevo impuesto al turismo. Según confirmó la Autoridad Independiente de Estándares Parlamentarios (IPSA), los legisladores podrán cargar este tributo directamente a su sistema de gastos oficiales para cubrir sus viajes de trabajo.
Claves de la medida:
Límites de gasto: La exención aplicará siempre que el alojamiento no supere los topes actuales de 230 libras por noche en Londres y 165 libras en el resto del Reino Unido.
Financiación ciudadana: Mientras que el impuesto busca recaudar fondos para las economías locales, los ciudadanos financiarán este coste adicional a través de los presupuestos del Estado cada vez que los gobernantes viajen por empleo.
Seguimiento oficial: La IPSA vigilará el impacto financiero del gravamen en el sector hostelero y evaluará aumentar los presupuestos de viaje de los políticos si los precios hoteleros suben de forma generalizada.
Por su parte, los empresarios hoteleros han mostrado su preocupación, advirtiendo que este recargo supondrá una carga económica perjudicial para los turistas comunes y los comercios locales. El nuevo marco normativo entrará en vigor de forma progresiva en los próximos años, permitiendo a los alcaldes regionales implementar estas tasas a los visitantes.




