El próximo domingo 25 de octubre termina el horario de verano en el Reino Unido. A las 02:00 de la madrugada, los relojes se retrasarán una hora para marcar las 01:00, regresando al horario oficial de Greenwich (GMT). Este ajuste permitirá que la población gane una hora de sueño esa noche.
A partir de ese día, amanecerá más temprano, pero las tardes se volverán oscuras más pronto, un cambio habitual con la llegada del otoño.
Los teléfonos móviles, ordenadores y dispositivos conectados a internet se actualizarán de forma automática. En cambio, los relojes de pared, hornos y vehículos antiguos se deberán cambiar a mano.
Por ley, el país ajusta la hora dos veces al año: se adelanta el último domingo de marzo y se retrasa el último domingo de octubre. El horario de verano no volverá a activarse hasta el 28 de marzo de 2027. Las autoridades aconsejan cambiar los relojes manuales antes de ir a dormir para evitar confusiones al día siguiente.




