Los expertos en meteorología analizan cómo el fenómeno global El Niño y los cambios en el vórtice polar podrían influir en el clima del Reino Unido durante los próximos meses. Aunque algunos titulares alertan sobre una gran helada, los especialistas piden calma y explican que aún no hay alertas oficiales de frío extremo.
Según la oficina meteorológica británica (Met Office), el fuerte calentamiento actual en el Océano Pacífico genera alteraciones atmosféricas a nivel mundial. En el caso británico, este fenómeno suele propiciar un inicio de temporada más lluvioso, ventoso e inestable.
Respecto al llamado vórtice polar —el anillo de vientos fuertes que retiene el aire gélido sobre el Ártico—, los meteorólogos señalan que se mantiene activo. Si este escudo se debilita a mitad del invierno, corrientes de aire muy frío podrían desplazarse hacia Europa, elevando la probabilidad de episodios de bajas temperaturas y nevadas a comienzos del próximo año.
No obstante, las autoridades recuerdan que los pronósticos a largo plazo solo muestran tendencias generales y no fechas exactas. Por ahora, recomiendan seguir los partes diarios y descartar la idea de un congelamiento repentino e inmediato.




