Dos hombres fueron condenados a pagar más de 100.000 libras en multas y costas judiciales tras descubrirse que alquilaban una vivienda en el área de Wembley, en Londres, en condiciones graves de hacinamiento y peligro.
Una inspección municipal reveló que 21 personas vivían dentro de la propiedad, superando por mucho el límite legal permitido. Entre los inquilinos había tres niños y un bebé de apenas diez meses.
El lugar presentaba fallas críticas de seguridad contra incendios, una plaga de cucarachas y cocinas rotas o inutilizables. Las autoridades locales intervinieron gracias a las quejas de los propios residentes sobre las pésimas condiciones habitacionales.
Los tribunales impusieron una multa de 50.000 libras a Vispap Sarkari, encargado de administrar el inmueble y cobrar los alquileres. Por su parte, Meet Valand, titular de la licencia de arrendamiento, recibió una sanción de 40.000 libras, además de recargos y costos procesales que elevaron la suma total superando las 100.000 libras.
El ayuntamiento advirtió que este tipo de abusos inmobiliarios no serán tolerados y reiteró su compromiso de sancionar con severidad a los arrendatarios que pongan en riesgo la seguridad y la salud de las familias inquilinas.




