Llevar una mascota al veterinario en Reino Unido será más transparente. El Gobierno británico y la Autoridad de Competencia y Mercados (CMA) aplicarán nuevas reglas para controlar algunos cobros y obligar a las clínicas a informar con mayor claridad sobre sus precios.
Uno de los principales cambios afectará a las recetas veterinarias. El precio tendrá un límite de £21 por el primer medicamento y de £12,50 por cada producto adicional. La medida busca evitar cobros elevados por la emisión de recetas, que en algunas clínicas pueden superar las £30.
Las clínicas y hospitales veterinarios también deberán publicar de forma clara sus tarifas, tanto en sus instalaciones como en internet. La información incluirá precios de consultas, pruebas, recetas y servicios de cremación.
Además, tendrán que informar si funcionan como negocios independientes o si pertenecen a una cadena veterinaria. Estos datos se incorporarán al servicio «Find a Vet» del Royal College of Veterinary Surgeons (RCVS) y podrán aparecer en plataformas de comparación de precios.
Otro cambio importante será la obligación de entregar un presupuesto por escrito antes de comenzar cualquier tratamiento cuyo coste previsto sea de £500 o más. Al finalizar, el cliente deberá recibir una factura detallada con los servicios cobrados. Las urgencias veterinarias serán la única excepción.
Con estas medidas, los propietarios podrán conocer mejor los precios antes de elegir una clínica y tendrán más información para comparar diferentes opciones. La CMA busca reducir la falta de transparencia y evitar que los dueños se encuentren con facturas inesperadamente elevadas después de recibir el tratamiento.
Las nuevas obligaciones serán introducidas durante los próximos meses, mientras se confirman las fechas exactas de aplicación.




