La variante XFG del coronavirus, conocida en algunos medios como “COVID americano”, avanza en el Reino Unido y ya representa más de la mitad de los casos secuenciados en Inglaterra.
La Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (UKHSA) reportó 1.364 nuevos casos durante la última semana, un aumento del 28,6% frente al periodo anterior. Las hospitalizaciones también subieron un 15%, con 261 ingresos registrados.
XFG es una variante derivada de Stratus y fue detectada inicialmente en Estados Unidos. Aunque su expansión está provocando un aumento de los contagios y cierta presión sobre los servicios sanitarios, las autoridades señalan que la situación actual está muy lejos de los niveles registrados durante los peores momentos de la pandemia.
Entre los síntomas más habituales se encuentran fiebre, cansancio, tos, dolor muscular y congestión nasal. Sin embargo, los especialistas destacan molestias relacionadas con la garganta y la voz, como ronquera, carraspera y dolor o irritación al tragar. La pérdida del olfato o el gusto también puede aparecer, aunque es menos frecuente que antes.
Las autoridades sanitarias no consideran que XFG sea una variante más peligrosa por el momento. Su principal impacto está relacionado con el aumento de casos y hospitalizaciones.
El NHS recomienda quedarse en casa cuando se presentan síntomas importantes o fiebre alta y evitar el contacto con personas vulnerables mientras dure la enfermedad. También mantiene la vacunación para los grupos con mayor riesgo, entre ellos mayores de 75 años, residentes en centros de cuidado y personas con defensas bajas o enfermedades graves en todo momento.




