Sir Keir Starmer ha declarado que el pacto con la UE para el regreso de migrantes tras el Brexit «no se llevará a cabo», ya que Hungría ha rechazado la posibilidad de un acuerdo, considerándolo «inviable».
Los políticos del partido Fidesz, liderado por Viktor Orban, han afirmado que no cambiarán de opinión, incluso si el Reino Unido ofrece financiar la valla fronteriza de Hungría. Orban elogió los esfuerzos de Starmer en la lucha contra el tráfico de personas, pero el escepticismo húngaro representa un obstáculo significativo para el Primer Ministro británico, quien no puede devolver a los migrantes a Francia sin un acuerdo, dado que el Reino Unido abandonó el Reglamento de Dublín.
En 2023, casi 100,000 migrantes cruzaron los Balcanes hacia la UE, y más de 29,000 llegaron a Gran Bretaña en pequeñas embarcaciones. Hungría, conocida por su postura antiinmigrante, ha criticado el sistema migratorio de la UE y ha bloqueado propuestas que no le agradan. Mientras tanto, Francia y Alemania están presionando para que Bruselas inicie negociaciones con el Reino Unido, aunque ambos países enfrentan debilidades políticas internas.




