Cada vez más personas en Londres participan en eventos donde el teléfono móvil queda guardado bajo llave. El objetivo es disfrutar unas horas sin pantallas. La iniciativa, conocida como phone-free, busca recuperar las conversaciones cara a cara, la lectura, los paseos y las actividades en grupo.
Según datos de Eventbrite, citados por The Guardian, estos encuentros crecieron un 1.200% entre 2024 y 2025. Además, la asistencia aumentó un 1.441%. Estas cifras reflejan el interés por desconectar del uso constante del smartphone.
Uno de los proyectos más conocidos es The Offline Project, creado en agosto de 2025. Al comenzar cada actividad, los asistentes guardan su teléfono en una caja cerrada. Después, lo recuperan al finalizar el evento. Durante ese tiempo no pueden usar redes sociales, responder mensajes ni tomar fotografías.
Las actividades incluyen caminatas, talleres creativos, clubes de lectura y comidas compartidas. También hay espacios para conversar con otras personas. Aunque algunos participantes sienten incomodidad al principio, esa sensación suele desaparecer con rapidez.
La tendencia también impulsa a The Offline Club, nacido en Ámsterdam. Actualmente organiza eventos en Londres, París, Barcelona, Milán y Dubái. En Londres ya ha reunido a más de 2.000 participantes. Además, sus entradas suelen agotarse en pocos días.
La desconexión digital también llega al ocio nocturno. La DJ Annie Mac cubre las cámaras de los móviles durante sus sesiones para evitar fotos y vídeos. De igual forma, la discoteca Amber’s, en Mánchester, prohíbe grabar o hacer fotografías dentro del local.
El crecimiento de estas iniciativas coincide con el aumento del tiempo frente a las pantallas. Según Ofcom, los adultos pasan una media de cuatro horas y media al día conectados a internet. La mayor parte de ese tiempo corresponde al teléfono móvil. Además, el smartphone ya supera a la televisión como el dispositivo más utilizado en la vida diaria.




