Boris Johnson y Ursula von der Leyen, como lo hicieron el sábado pasado, volvieron a mantener, este lunes, una conversación vía telefónica con el objetivo de desbloquear las negociaciones sobre el acuerdo comercial del Brexit.
Johnson como gesto de buena voluntad en el momento crítico de las negociaciones, ha ofrecido «retirar o desactivar» las cláusulas de la Ley del Mercado Interno que violan directamente el protocolo de Irlanda del Norte.
Tras lo enmendado en la Cámara de los Lores, la mayoría «tory» pretendía reintroducir las problemáticas cláusulas 44, 45 y 47 a su paso por la Cámara de los Comunes y reabrir el contencioso con Bruselas.
Pero este no fue el único buen gesto por parte del Gobierno Británico ya que también podría suspender también sus planes para votar la también controvertida Ley de Finanzas (que afecta a los aranceles y a las ayudas estatales), considerada por Bruselas como otra flagrante violación de lo suscrito por el Reino Unido en el acuerdo inicial de salida de la UE.
Michel Barnier, jefe negociador europeo, había advertido que la aprobación de las dos leyes habrían supuesto una crisis definitiva en las negociaciones.




