La policía antiterrorista de Reino Unido detuvo a cinco hombres en el condado de Gloucestershire tras una llamada de emergencia que alertó sobre la presencia de tres vehículos sospechosos que circulaban de madrugada hacia la base militar de RAF Fairford, un enclave estratégico utilizado por la Fuerza Aérea de Estados Unidos.
La intervención ocurrió en la madrugada del domingo 27 de septiembre de 2026 y no fue una coincidencia: la policía local recibió el aviso ciudadano y agentes armados interceptaron los vehículos en la localidad de Whelford. Los sospechosos fueron arrestados inicialmente bajo cargos de la ley de explosivos y, posteriormente, acusados de preparar actos terroristas.
Ante la situación, las autoridades declararon un incidente grave, establecieron un perímetro de seguridad de 400 metros y evacuaron a unos 85 hogares cercanos de forma preventiva. Un equipo especializado del Ejército en desactivación de explosivos revisó los vehículos con unidades especiales para descartar riesgos mayores, sin que se registrara ninguna explosión.
El recinto militar afectado es de gran relevancia para las fuerzas estadounidenses, lo que activó protocolos de vigilancia reforzada y elevó la alerta mientras los investigadores coordinan las pesquisas con agencias de seguridad nacional.




