NHS England ha actualizado sus directrices para regular el uso de salas, baños e instalaciones en los hospitales públicos. A partir de ahora, la distribución de los espacios separados por sexo se basará estrictamente en el sexo biológico de nacimiento y no en la identidad de género de los pacientes ni del personal sanitario.
Esta medida cambia la normativa anterior, que permitía a los usuarios acceder a áreas según su identidad. La nueva indicación establece que los pacientes transgénero serán ubicados en pabellones correspondientes a su sexo de nacimiento, aunque fija como prioridad absoluta la atención médica urgente frente a las reglas de alojamiento.
Para garantizar la privacidad y el bienestar de cada persona, los hospitales podrán ofrecer habitaciones individuales con seguro o espacios separados cuando sea necesario. En el caso del personal de salud, los vestuarios, sanitarios y zonas de descanso también quedarán asignados bajo el mismo criterio.
La actualización adapta la gestión hospitalaria a fallos judiciales recientes en el Reino Unido y a los criterios de la Comisión de Igualdad y Derechos Humanos. Estos organismos aclararon que el término «sexo» en la legislación nacional se refiere al aspecto biológico, lo que faculta la reserva de áreas exclusivas en servicios esenciales.




