La economista y antropóloga trabajaba en el Comité Organizador del Mundial de Fútbol. Paso de víctima a ser denunciada por relaciones extramatrimoniales. Su condena es a siete años y 100 latigazos.
La vida de Paola Schietekat, de 27 años de edad, cambió el 6 de junio de 2021, cuando denunció que había sido víctima de abuso sexual en Qatar, donde se encontraba trabajando como economista conductual en el Supreme Committee for Delivery and Legacy, la entidad responsable de organizar el Mundial de Futbol 2022. Trabajo que siempre fue catalogado por ella como “el trabajo de sus sueños”, mismo que acabó destrozando su paz mental, corazón y demás.
La mujer explicó que, al declarar su agresor, éste dijo que ambos eran pareja y la relación sexual fue consensuada, por lo tanto, las autoridades de Qatar la condenaron por “sostener una relación extramarital”, hecho que es castigado con cárcel y agresiones físicas.
“En Qatar, tener una relación extramarital se paga con hasta siete años de cárcel, y en algunos casos la sentencia incluye cien latigazos”, relató Paola Schietekat en una carta, misma que hizo llegar a medios de comunicación de México donde añadió que para librarse de la pena tendría que contraer matrimonio con el hombre que la violó.
Paola contó que el hombre que abusó de ella irrumpió en su habitación para agredirla sexualmente, es parte de su equipo de trabajo.
Pese a que los hechos ocurrieron en junio del 2021, la connacional decidió revelar su historia el pasado 8 de febrero a través de un portal llamado Fuga de Cerebros.
La enviaron a obtener un certificado médico donde constará lo denunciado para posteriormente presentarse en las oficinas policiales y confrontar a su agresor; en el lugar fue interrogada por tres horas.
Más tarde, le pidieron una prueba de virginidad, tras la declaración de la supuesta relación entre ella y su compañero de trabajo, motivo por el que la sentenciaron.
Por fortuna, días después de la denuncia, el Comité Supremo de Entrega y Legado la ayudó para salir de Qatar.
Luego del proceso, al fin le dieron la peor resolución, el agresor fue absuelto de las acusaciones, pues no había cámaras que comprobarán los hechos.
La pena que ella recibió sigue vigente, por lo que no puede ingresar a Qatar, en todo caso, las autoridades de aquel país le ofrecieron una “relativamente sencilla”: “Cásate con tu agresor para que se cierre el caso en tu contra”, le dijo su defensa.




