Un grupo de 105 parlamentarios británicos solicitó al gobierno ampliar el permiso por nacimiento para los padres. La propuesta busca aumentar este descanso a seis semanas pagadas con el 90% del sueldo habitual. Actualmente, la ley en el Reino Unido solo otorga un máximo de dos semanas y el dinero que reciben los trabajadores es muy bajo, situando al país entre los peores de Europa en este beneficio.
Los políticos enviaron una carta formal para exigir este cambio antes de que se defina el próximo presupuesto del Estado. Según los datos oficiales presentados, el sistema actual genera grandes desigualdades. Hoy en día, casi todo el beneficio lo aprovechan los hombres con sueldos más altos y quienes viven en las regiones con mayor dinero. Los padres con menos ingresos no suelen pedir estos días por miedo a perder su salario y no poder pagar sus cuentas básicas.
Quienes apoyan la medida explican que ayudaría a mejorar la economía nacional, generando ganancias por más de 2.600 millones de libras al permitir que más madres regresen a sus empleos. Varias organizaciones civiles y grupos de familias se han sumado a la petición pública. Por su parte, las autoridades estatales confirmaron que están revisando las normas de cuidado infantil para adaptarlas a las necesidades de los empleos actuales.




