Francia rechazó con firmeza una propuesta del partido británico Reform UK que plantea utilizar a la marina real para interceptar embarcaciones con migrantes en el Canal de la Mancha y devolverlos a territorio francés.
Un vocero del Ministerio del Interior de Francia advirtió que el ingreso de naves u oficiales militares británicos a sus aguas territoriales sin autorización previa representa una violación grave a la soberanía del país, así como a las normas del derecho internacional y marítimo. Las autoridades francesas reiteraron que la vigilancia dentro de sus fronteras no puede ser ejecutada por fuerzas extranjeras.
El plan planteado por Nigel Farage, líder de la agrupación política, propone un despliegue militar a gran escala en el mar. La estrategia consiste en interceptar los botes ilegales, detener a las personas a bordo, brindarles atención médica básica y escoltarlas de regreso a las costas de Francia o Bélgica. Los promotores de la iniciativa aseguran que la marina debería desembarcar a los migrantes aun si el gobierno francés se opone.
La propuesta generó fuertes críticas entre expertos militares e integrantes del sector político en Gran Bretaña. Antiguos oficiales de la marina señalaron que utilizar barcos de guerra para estas labores es poco práctico, desvía recursos defensivos valiosos y resulta insostenible desde el punto de vista legal al operar en aguas ajenas sin acuerdo previo.
Por su parte, sectores del gobierno calificar la medida de simple maniobra publicitaria, al recordar que intentos similares implementados en años anteriores fracasaron por problemas legales y operativos. Mientras tanto, París defiende que la cooperación bilateral actual ha logrado reducir de forma significativa el paso ilegal de migrantes en lo que va del año.




